miércoles, 11 de abril de 2012


Largas eran las noches cuando mi cabeza no paraba de dar vueltas, pensando en ti, era inalcanzable llegar a dormir por una noche sin que por mis mejillas cayera una sola lágrima, solo hacía falta una, no más. A veces soy yo y mi optimismo ciego o tal vez seas tú y tu enfermedad de dar amor a todas las personas y después hacer que todo se esfume, luego añadirás mi nombre a tu larga lista de todas aquellas personas que han sido víctimas de tus sucias traiciones. Miro atrás lamentándome, pensando en que si no hubiese sido tan ingenua podría haber evitado todas esas mentiras. Corre lejos de él me decían mientras mi madre me acusó de haberme vuelto loca pero yo juré de que estaba bien. Jugaba en tu juego de ajedrez constantemente mientras tú cambiabas las reglas del juego todos los días. Ahora me he dado cuenta de todo y ¿no crees que he sido demasiado pequeña como para involucrarme en todo esto sabiendo que yo te quería?

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